Una euro curiosidad. La suma en euros de una pieza de cada billete y de cada moneda da la cifra de 888,88 euros. Lo interesante sería saber si cuando decidieron imprimir billetes y monedas de esos valores faciales lo hicieron a propósito para que en conjunto diera una cifra tan redonda o fue por puro azar.
Teniendo en cuenta la descuidada forma en que se creo la moneda única y se dio lugar a entrada en ella de 17 países con sistemas económicos y políticos tan variopintos, difíciles de encajar en la disciplina que exigía la Euromoneda, sería mucho imaginar que esos cinco ochos no sean más bien culpa del azar que de un cálculo predeterminado.
A los diez años de existencia de la moneda única ya se vislumbró el Eurocaos en que se había convertido: nadie se había preocupado de los excesos de endeudamiento de empresas, ciudadanos y países. Ni de que esos excesos fueran en muchos casos para concentrarlos en sectores como el inmobiliario en el caso de España. O para dilapidarlos en promesas compra votos y gastos poco productivos.
