En mayo de 2013, Jens
Weidmann, presidente del Banco Central de Alemania, hizo pública lo que podríamos llamar la desconfianza y la doctrina
del Bundesbank. O sea, la posición del Banco Central de Alemania respecto al
Euro. En realidad, ha recordado lo que está escrito en los tratados firmados
para incorporarse a la moneda única.
Al Banco Central Europeo le
ha recordado que su función es mantener la estabilidad de precios. A Francia le
ha dicho que debe preocuparse de controlar su déficit público. Y ha considerado
que las políticas de poner dinero en circulación de la FED de Estados Unidos y
del Banco de Japón son una equivocación.
Según Weidmann, el BCE se
está excediendo en sus atribuciones al rebajar mucho los tipos de interés
oficial, hasta el 025%, ya que disminuye la presión sobre los gobiernos de los
países con déficit para acometer las reformas estructurales que aún son
necesarias. Considera que esos gobiernos se aferran a cualquier balón de oxígeno
para no tomar decisiones que son difíciles.
