El empleo público ha de estar en proporción al empleo
privado. En España, desde 2008 en que estalló la crisis hasta principios de
2013 se destruyó el 23% del empleo de las empresas privadas mientras sólo bajó
el 3% el número de empleados de las Administraciones.
En 2007 había en España unos
14 millones de trabajadores contratados por el sector privado. A principios de
2013 había unos 11 millones. O sea, se pedieron tres millones de empleos
privados. Casi el mencionado 23%.
En ese mismo periodo la
reducción de empleados públicos, de los tres millones que había en 2007, fue de 85.000 puestos, o sea, sobre el 3%.
Durante el periodo de
gobierno del socialista PSOE con ZP a la cabeza, el gasto público aumentaba un
8% anual de media cuando el PIB crecía el 2%. En 2009 ya se frenó el gasto
público porque no había dinero. La crisis ya estaba enseñando las fauces.
Aunque aún aguantaría el
gobierno del PSOE hasta noviembre de 2011 en que perdieron las elecciones.
Aguantaron a costa de emitir deuda pública, a razón de unos cien mil millones
de euros anuales en 2009, 2010 y 2011.
