La mala fama de lo que se
conoce como rescates o intervenciones de países por parte de la troika (la UE,
el BCE y el FMI) es debido a que dichas actuaciones se han producido tarde,
cuando los países han estado al borde de la quiebra. Los rescates de producen
cuando los gobiernos de los países en apuros lo solicitan y dichos gobiernos no
lo solicitaron hasta que el país estaba anémico del todo y a punto de suspender
pagos.
Cuando se creó el Euro debió
estipularse un procedimiento de intervención inmediata de un país que se
saliera de ciertos límites de déficit y de endeudamiento, tanto público como
privado. No tener que esperar a que el gobierno de ese país lo solicite. Los
gobiernos corruptos e incompetentes que llevan a un país a la ruina no quieren
que nadie intervenga en sus asuntos, sus mangoneos y sus incompetencias.
Esperaran hasta el final para solicitar ayuda. Hasta que ya es demasiado tarde.
Los políticos corruptos o incompetentes de los países arruinados no gustan de que vengan desde el exterior a revisar sus actuaciones. Los partidos políticos de esos países están enquistados como sanguijuelas en diversos entramados económicos y sociales y temen que una intervención de la Troika pueda suponer tener que reducir miles de cargos políticos cuya función principal es tener colocados a familiares y paniaguados.
