La germanofobia que se ha desarrollado en algunos países del Eurocaos en 2013 es un chollo político para los partidos de dichos países. Donde más se
ha desarrollado esa fobia a lo germano es en los conocidos como PIGS, o sea, Portugal, Italia, Grecia
y España. Pero también en Francia.
Y digo que es un chollo para la clase política porque ante la incompetencia de los diversos gobiernos
de los PIGS y de los partidos que los sostuvieron, partidos sumidos en la
partitocracia y corruptocracia generalizada, mucha gente echa la culpa a los alemanes
que se resisten a aportar más dinero al bote común.
En una orgía de endeudamiento privado y público, los gobiernos de los
PIGS dejaron que esos países llegaran al borde del abismo. Y cuando en 2008
saltaron las alarmas por el excesivo nivel de endeudamiento y Alemania propuso
que los dispendios públicos se recortaran, fue presentada como la mala de la
película.

