El socialismo y el comunismo son doctrinas políticas colectivizadoras especializadas
en la ruina de los países desde 1917, año del triunfo de la revolución
soviética en Rusia.
No hay ningún país del mundo donde hayan tomado el poder que no hayan
conducido a la depresión o incluso la quiebra. Y en otros muchos donde no han tomado el poder pero
disponen de partidos políticos con fuerza significativa, son como arena en el
engranaje.
Son ideologías surgidas en el siglo XIX, en las zonas de Europa que
estaban cambiando su estructura económica del campo a la industria. Ello
produjo grandes desajustes con migraciones de agricultores a las ciudades.
Esas distorsiones de la revolución industrial producida por la máquina
de vapor fueron aprovechadas por los seguidores de las doctrinas económicas de
Marx y otros socialistas para poner ne marcha agitaciones y revoluciones.
En base a las críticas al capitalismo, que tiene graves defectos, los
socialistas y comunistas ganan adeptos entre las clases más populares y con
menos conocimientos de economía y tecnología, proponiendo supuestas soluciones que como dijo Boris Yeltsin, tienen los pies en el aire.



